La intensa polémica se desató en el primer minuto del encuentro entre Deportivo Pasto y Millonarios, cuando un gol de Góez fue anotado a los 4 minutos pero rápidamente saltaron las alarmas por un posible fuera de juego. A través de los audios del VAR, ahora disponibles al público, se puede escuchar cómo el árbitro principal, Wilmar Roldán, y su equipo conversaron sobre la situación antes de tomar la decisión de validar el gol. Este tipo de incidentes no son extraños en el fútbol moderno, especialmente desde la llegada del VAR, que tiene como objetivo apoyar a los árbitros en la toma de decisiones más precisas y evitar errores garrafales. Sin embargo, lo que debería ser una herramienta de justicia en el juego se ha convertido en una fuente de controversias que sólo profundizan la desconfianza de los aficionados hacia su implementación.
La reacción entre las hinchadas fue inmediata: los seguidores de Millonarios manifestaron su indignación, afirmando que el VAR no cumplió con su función de justicia, mientras que los de Pasto defendieron el gol como un testimonio de la grandeza de su equipo. Esta narrativa polarizada no es nueva; a cada jornada, el VAR despierta pasiones y resentimientos entre los hinchas, quienes generalmente se ponen del lado de su equipo. Pero, ¿será que este sistema finalmente logrará su propósito de hacer el juego más justo o continuaremos viendo decisiones dudosas que afecten el rendimiento y los resultados en el terreno de juego?
La discusión que se plantea va más allá de un simple gol; cuestiona la efectividad del sistema que se suponía mejoraría el nivel del fútbol profesional en Colombia, y deja expuesta una herida que parece no cerrar: la confianza que se ha perdido entre las aficiones y la arbitraría. Es crucial que las autoridades del fútbol colombiano actúen para garantizar la transparencia necesaria en el uso del VAR, conforme se acerquen los momentos decisivos de la temporada, donde cada punto cuenta para los equipos en la lucha por los cuadrangulares.